El Desafío – Alcanzar la Nueva Generación – Salmo 78:1-8
“Pueblo mío, atiende a mi enseñanza; ¡inclínate a escuchar lo que te digo! Voy a hablar por medio de refranes; diré cosas que han estado en secreto desde tiempos antiguos. Lo que hemos oído y sabemos y nuestros padres nos contaron, no lo ocultaremos a nuestros hijos. Con las generaciones futuras alabaremos al Señor y hablaremos de su poder y maravillas. Dios estableció una ley para Jacob; puso una norma de conducta en Israel, y ordenó a nuestros antepasados que la enseñaran a sus descendientes, para que la conocieran las generaciones futuras, los hijos que habían de nacer, y que ellos, a su vez, la enseñaran a sus hijos; para que tuvieran confianza en Dios y no olvidaran lo que él había hecho; para que obedecieran sus mandamientos y no fueran como sus antepasados, rebeldes y necios, faltos de firmeza en su corazón y espíritu; ¡generación infiel a Dios!”
Salmo 78:1-8
Al leer este pasaje nos damos cuenta que la historia de Israel no es tan diferente que tu historia y la mía – Si nos fijamos, nos damos cuenta que esta historia es tal como la nuestra y al mismo tiempo aprendemos lo que debemos hacer para no caer en la misma situación que el pueblo de Israel cayó. Aprendamos que nos enseña este pasaje de la Escritura.
Este pasaje fue escrito por Asaf, quien fue el músico en el palacio de David. Él cuenta la historia de Israel: una historia de fracaso y el hacer un compromiso para corregir esta situación. Asaf dice:
- Presten Atención a refranes, cuentos ocultos y misteriosos.
- Escúchenme, tengo algo tan importante que decirles.
Asaf fue impresionado por las obras maravillosas que había hecho Dios; reconoció que los eventos en la historia de Israel fueron extraordinarios (Abraham, Isaac, Jacob, José, Egipto, el desierto, la tierra prometida); no escondió los éxitos ni los fracasos (los 10 mandamientos, el santuario, batallas victoriosas — pecado, quejas, rebeldía, orgullo); y demostró el ciclo de la historia de Israel: bendición, orgullo, pecado, juicio, arrepentimiento, rescate y repetición.
En base a esto, nosotros debemos contar a la presente y nueva generación lo siguiente: contarles acerca de Dios – porque es asombroso (hoy en día todavía son maravillosas las obras del Señor), contarles de los eventos en nuestra vida – porque son milagros de Dios, contarles acerca de nuestros éxitos y fracasos – porque muestran como Dios responde a cosas de la vida real (las cosas buenas y las cosas malas), contarles acerca de esos eventos – porque demuestran el misterio de la rebelión del hombre y la gracia, bondad y perdón eterno de Dios.
Si no hacemos un compromiso con nuestros hijos ahora, en el futuro se va a decir de nosotros: ¡Generación infiel a Dios! En el tiempo de Asaf dijeron: “Vamos a ser una generación de padres de familia nueva y diferente (vs. 2, 4) no como nuestros antepasados quienes se han olvidado de Dios” (vs 3, 8). Se comprometieron en dejar un legado espiritual para alcanzar a las generaciones que iban a venir detrás de ellos. El mundo está muriendo espiritualmente – estamos perdiendo nuestra memoria espiritual colectiva y básica.
Dios está llamándonos a una vida de discipulado multi-generacional – ¡cada generación tiene la responsabilidad de alcanzar a la siguiente! Pero, ¿cómo podemos alcanzar y hacer discipulados a la nueva generación para Cristo?
- 1. Requiere un Compromiso de Dejar un Legado Espiritual. Dios tiene un plan espiritual multi-generacional — es el clamor de Su corazón – ¡que sus hijos tengan siempre una vida dichosa! Debemos ser intencionales en compartir con nuestros hijos qué significa Dios para nosotros, que Dios nos escogió, que debemos honrarle y obedecerle (vs. 70-72; ver Deuteronomio 6:20-23).
Debemos tener en cuenta que ‘no puedes dejar algo que no tienes’ (tienes que tenerlo y vivirlo para poder dejarlo) – Tienes que hacer un compromiso de dejar un legado espiritual
- 2. Requiere un Compromiso de Vivir un Legado Espiritual. Asaf dice en Salmo 78:3: “Lo que hemos oído y sabemos (experiencia personal) no lo ocultaremos a nuestros hijos” – ‘oído’: escuchar con atención (implica obediencia – poner en práctica); ‘sabemos’ – algo que conoces o sabes por una experiencia personal.
¿Conocen tus hijos tu historia espiritual personal? (Tu ‘Salmo 78’ – lo bueno y lo malo y como conociste a Jesucristo) Cuéntenles para que sepan – Además comienza hoy a vivir un legítimo legado espiritual delante de ellos:
- Auténtico (Integridad) – Asaf les contó tal como le pasó – Eres quien eres – No puedes engañar a tus hijos – tienes que enseñarles por tu vida.
- Transparente (Honestidad) – Asaf contó lo bueno y lo malo (v9 – cobardes) – No puedes mentirles a tus hijos. (pronto van a darse cuenta)
- Involucrado (Interactividad) – Asaf demostró que la consecuencia de desconectarse es la muerte – No puedes estar desconectado de sus vidas.
- Visionario (Intencionalidad) – Asaf mostró los resultados de malas decisiones – No puedes evitar las consecuencias de las decisiones de hoy
NO OLVIDES – No puedes dejar algo que no tienes (tienes que tenerlo y vivirlo para poder dejarlo) – Tienes que tener una relación personal con Jesucristo cómo tu Señor y Salvador y, ¡Tienes que comprometerte vivir un legado espiritual!
- 3. Plan de Acción – ¿Cómo puedes reiniciar el ciclo de discipulado multi-generacional y comenzar a dejar un legado espiritual?
- Una Renovación Espiritual Personal – Debes aceptar a Cristo como tu Salvador o renovar tu compromiso con Él y comenzar a vivir tu fe.
- Un Compromiso Espiritual Personal – Debes ver tu legado espiritual como una inversión valiosa – vale más que la vida – ¡esfuérzate!
- Una Inversión Estratégica Personal – Poner tu plan en acción ahora– vivir con autenticidad, transparencia, involucrándote en la visión de alcanzar a la nueva generación para Cristo!!
El poder de un legado espiritual es que enseña a la nueva generación (los hijos) a conocer y obedecer a Dios (v.7) y que evita que vuelvan a repetir nuestros errores (v.8) y que les enseña dejar su propio legado espiritual para poder alcanzar y discipular a SU nueva generación.
Jonhattán Constante – Regional Manager for the Americaws and Caribbean • Operation Christmas Child