Autor: The Lausanne Leadership Development Working Group
Fecha: 10.06.2010
Category: Desarrollo del Liderazgo
“Nota del editor: El presente Texto Previo para Ciudad del Cabo 2010 fue escrito por Jane Overstreet como una reseña del tema a debatirse en la sesión Multiplex sobre “Cómo levantar una nueva generación de líderes similares a Cristo”. Los comentarios a este texto realizados a través de la Conversación Global de Lausana serán remitidos al autor y a otras personas para ayudar a dar forma a su presentación final en el Congreso”.
Introducción
¡Tenemos un problema de liderazgo! ¡Y éste es un problema que necesita ser resuelto para que prospere la evangelización mundial! Con demasiada frecuencia la evangelización se realiza exitosamente, se planta una iglesia y comienza a florecer, pero luego se designa un líder que lamentablemente destruye todo lo construido, y el fruto se pierde. Si bien la historia tiene muchas variaciones, el tema es demasiado familiar.
El Equipo de Trabajo de Desarrollo del Liderazgo de Lausana fue creado con el objetivo de responder a esta falta de líderes similares a Cristo. El grupo de trabajo está formado por una muestra representativa de líderes mundiales experimentados del cuerpo de Cristo, muchos de los cuales están involucrados específicamente en el desarrollo del liderazgo.
Comenzamos por una encuesta entre líderes cristianos. Les pedimos que nos hablaran de sus experiencias con líderes cristianos, cómo pensaban que debería ser el liderazgo a la manera Cristo, y cuál consideraban que era la forma más efectiva de levantar líderes centrados en Cristo.
Recogimos respuestas de 1.031 líderes de siete continentes. Los entrevistados incluían una amplia variedad de edades, tipos de experiencias de liderazgo y cantidades de experiencias de liderazgo. Aproximadamente un tercio de los entrevistados fueron mujeres. La encuesta se realizó en cinco idiomas diferentes para tratar de obtener una amplia variedad de opiniones.
Durante la realización de la encuesta, una cosa se hizo alarmantemente obvia: ¡tenemos un problema de liderazgo! Primero veremos cómo nuestros encuestados definieron el problema, luego cómo definieron el liderazgo a la manera de Cristo y finalmente cómo describieron los mejores métodos para desarrollar líderes como una solución parcial del problema.
(Para ver los resultados de la encuesta a preguntas con respuestas no cortas, ver el documento titulado: “Apéndice: Encuesta sobre desarrollo del liderazgo”)
1. ¡Tenemos un problema!
Si miramos a nuestro alrededor al clamor por un liderazgo centrado en Cristo, queda claro que algo está terriblemente mal en nuestro mundo. Las personas encuestadas identificaron fácilmente las características de un líder a la manera de Cristo, pero señalaron que muchos líderes para quienes habían trabajado estaban penosamente lejos de alcanzarlas.
Cuando se les pidió que describieran sus peores experiencias al trabajar bajo líderes y qué características tenían esos malos líderes, los 1000 líderes que respondieron la encuesta dijeron:
Un poco más abajo en la lista:
Recuerde que estas descripciones no se usaron para describir a líderes no cristianos, sino más bien líderes “cristianos” o personas que decían serlo. Con demasiada frecuencia, parecería que la motivación detrás de la aspiración al liderazgo nace de la ambición y el orgullo. Creemos que podemos hacerlo mejor que “ellos”. Nos proponemos demostrar algo a alguien, o a nosotros mismos. Queremos estar en control de la situación para esconder nuestras propias inseguridades y fracasos. El resultado de este tipo de liderazgo es trágico.
También se les realizó a los líderes de la encuesta una pregunta similar, aunque formulada de otra forma, y los resultados fueron sorprendentemente similares. Se les preguntó: “De la siguiente lista, seleccione un máximo de cinco de las cuestiones más apremiantes que enfrentan los líderes cristianos en su país”.
La respuesta más frecuente a esta pregunta fue “orgullo personal”, seguida por “falta de integridad” y, con doscientos votos menos, “guerra espiritual”, “corrupción” y “falta de infraestructura”.
La única excepción a este ordenamiento fue el grupo de habla francesa, que mencionó “la pobreza”, “la falta de infraestructura”, “la corrupción” y luego “el orgullo personal” como las cuestiones más apremiantes.
El énfasis en la cuestión del “orgullo personal” podría ser sorprendente cuando se lo compara con temas que enfrentan los líderes como la pobreza y la corrupción. Pero, pensándolo mejor, esto señala el tremendo daño ocasionado por la enfermedad del liderazgo “del gran jefe” que es la antítesis total del estilo de liderazgo de siervo de Jesús.
El liderazgo a la manera de Cristo presenta un desafío porque es inherentemente contracultural en cada entorno. Se opone a la esencia misma de nuestra naturaleza egoísta. Es la antítesis de nuestra naturaleza pecaminosa.
Y parecería ser que demasiado pocos de nosotros hemos experimentado un liderazgo cristocéntrico. Rara vez hemos visto modelos del tipo de líder que aspiramos ser. Posiblemente por este motivo es tan elevada la necesidad del mentoreo.
2. Definición del liderazgo cristocéntrico
La tarea de definir el liderazgo cristocéntrico no es sencilla. Está potencialmente cargada de controversia teológica. Aun el término “liderazgo” puede ser difícil de definir. Sin embargo, a pesar de estos obvios desafíos, abordaremos esta tarea de la manera más sencilla y directa posible, con el objetivo de aclarar el término para su uso común.
En su definición más simple, el liderazgo ha sido definido frecuentemente como ‘influencia’. Si esta definición es aceptable, entonces podríamos decir que un liderazgo cristocéntrico equivale a “una influencia al estilo de Jesús”. Podríamos dejarlo aquí, pero la frase “influencia al estilo de Jesús” también pide una mayor definición.
Para describir cómo sería una “influencia al estilo de Jesús”, una posibilidad es tomar el ejemplo de Jesús y hacer una lista de las características que exhibió cuando lideró a sus discípulos aquí en la tierra. Cuando se encuestaron a 1.000 líderes de todo el mundo, las tres características que ocuparon el primer lugar para describir el liderazgo cristocéntrico fueron:
A continuación en la lista, mencionaron:
Podemos, pues, concluir que cualquier persona con influencia que posea estas cualidades y las use para promover las metas del Reino de Dios es, de hecho, un líder cristocéntrico.
Si bien todos nosotros nacemos con dones y rasgos de personalidad, si uno hace la famosa pregunta: “Los líderes, ¿nacen o se hacen?”, como evangélicos creemos que todos nacen con la necesidad de la gracia salvadora de Dios. Por lo tanto, es imposible “nacer” como líder cristocéntrico, independientemente de los dones que uno pueda tener.
El desafío último es que los líderes lideren siempre desde quienes son, desde lo que tienen adentro o, podríamos decir, desde un conjunto de valores fundamentales internalizados. La única manera posible de exhibir las características de un liderazgo cristocéntrico es, de hecho, siendo cristocéntrico. Por supuesto, que el primer paso para convertirse en cristocéntrico es invitar a Cristo a su vida. Sin embargo, como notamos por los resultados de las encuestas, ser un creyente en Cristo y ser un líder cristocéntrico no son sinónimos. Convertirse en un líder cristocéntrico es una tarea para la que no alcanza toda la vida.
Una conclusión a la que debemos arribar es que el liderazgo cristocéntrico no es una meta a lograr, sino un viaje a emprender de toda la vida. Entonces, la siguiente pregunta que surge es ¿dónde encontramos el mapa para este viaje, y cuál es el mejor medio de transporte?
3. Descripción de las mejores prácticas en el desarrollo del liderazgo
Si el liderazgo cristocéntrico es la meta, pero no es algo que resulta “natural” para nadie, y si es una tarea de toda la vida que no podemos hacer por nuestra cuenta, ¿cómo se produce el desarrollo del liderazgo? ¿Cómo se convierten los líderes cristianos en líderes que están realmente “centrados en Cristo” en su liderazgo? Éste es uno de los temas más desafiantes y confusos dentro de la iglesia global hoy.
¿Qué es el desarrollo del liderazgo?
Uno de los motivos por los cuales este tema es tan confuso es que prácticamente cualquier cosa que contribuya al crecimiento, discipulado, habilidades o conocimiento de una persona puede llamarse “desarrollo del liderazgo”. Desde un picnic de escuela dominical a la educación en un seminario puede entrar en esta categoría. El mentoreo, los grupos de rendición de cuentas, los talleres especiales, la capacitación bíblica básica, sesiones de alta gerencia, educación interactiva de adultos...; la lista parece interminable.
De acuerdo a la vieja historia popular del ciego y el elefante, si uno no puede ver todo el animal, entonces surgirá una imagen diferente dependiendo del lugar donde uno toque el elefante. Cuando toca la trompa, piensa que un elefante debe ser como una serpiente. Si toca el costado, cree que el elefante se parece más a un hipopótamo. Como consecuencia, es casi imposible obtener una imagen clara del verdadero liderazgo, especialmente con tantas iniciativas que dicen enfocarse en el “desarrollo del liderazgo”. Por lo tanto, el término casi ha perdido su significado.
Este dilema trae a colación otra expresión: “¿Cómo se come un elefante?”. De un bocado por vez, ¡por supuesto! Partir el elefante del “desarrollo del liderazgo” en bocados probablemente sea la mejor manera de abordar el tema y la más útil, y podría ayudarnos a ver el “animal” completo mejor. Esto lleva a dos preguntas relacionadas con el desarrollo del liderazgo: (1) ¿Qué está tratando de lograr? y (2) ¿Con quién está tratando de lograrlo?
Usando este enfoque, todos los esfuerzos de desarrollo de liderazgo pueden organizarse en una sencilla matriz de dos ejes: (1) Primer eje: la meta a alcanzar (es decir el contenido a aprender o las cualidades del carácter a desarrollar, y (2) Segundo eje: el público objetivo. Por un lado, ¿qué características de un líder cristocéntrico está tratando de desarrollar su programa, escuela o curso? ¿Cuál es el contenido que intenta enseñar? Por otro lado, ¿a quiénes busca desarrollar: adolescentes, estudiosos de la Biblia o directores de seminario? ¿Cuál sería el mejor método o medio de desarrollo para este grupo en este contexto?
Luego de obtener esta información, se puede comenzar a desarrollar el plan más adecuado para lograr este tipo de desarrollo del carácter en este grupo de personas. La forma de desarrollar la integridad en un joven de Mongolia sería bastante diferente a ayudar a un pastor a aprender griego en Kansas. Sin embargo, ambas formas son necesarias para el cuerpo de Cristo, ambas son válidas, y sí, ambas son “desarrollo del liderazgo.”.
¿Cuál es el tema más importante?
Hay continuos pedidos de más liderazgo y mejor desarrollo del liderazgo, pero ha habido poco acuerdo en cuanto a cuál debería ser su aspecto. En vez de abordar todo el campo, el grupo de trabajo estrechó el “objetivo” al desarrollo de “líderes cristocéntricos”.
Los resultados de las encuestas que completaron los líderes cristianos nos ayudaron a focalizarnos en el tema, los rasgos de carácter y el conocimiento necesario. A continuación señalamos los rasgos que priorizaron los líderes cristianos para describir a un líder a la manera de Cristo:
Si intentamos diferenciar las cualidades de carácter del conocimiento, las listas se volverían bastante largas y el proceso sería muy confuso. Tomemos, por ejemplo, sólo el primer ítem de la lista. Empezamos con “integridad”. La integridad es, por supuesto, una cualidad del carácter, así que implica que se requiere algo más que sólo conocimiento objetivo para desarrollar la integridad. El carácter no se desarrolla principalmente en el aula, sino a través de la experiencia de vida, con mentores, modelos y rendición de cuentas.
Pero entender y desarrollar la integridad completamente también requiere conocimiento. Por ejemplo, uno necesitaría estudiar lo que tiene que decir la Biblia acerca de la integridad. Si suponemos que un líder desea tener integridad en todos los aspectos de su vida, esto lo llevaría a estudiar muchos otros temas, como el matrimonio y la familia, la administración del dinero, y cómo detener la corrupción. Por esta razón, el desarrollo de líderes es un esfuerzo complejo y de toda la vida, y por esto requiere varios métodos.
¿Con qué temas comenzamos hoy?
Cuando se les preguntó a 1.000 líderes: “Si tuviera la oportunidad de tomar clases de desarrollo del liderazgo ahora, ¿qué temas le interesarían más?” respondieron:
Uno de los primeros pasos en el desarrollo del liderazgo es comenzar por la “necesidad percibida”, o lo que los líderes sienten que falta y perciben que necesitan. Todos los adultos aprendices están más motivados para aprender lo que saben que necesitan y pueden aplicar inmediatamente. Para los líderes, esto probablemente sea aún más cierto, porque son personas tan ocupadas y su tiempo es tan limitado. Si el tema no es una necesidad desesperada o un interés profundo, probablemente no invertirán el tiempo necesario.
Para encarar esta cuestión de los temas críticos a enseñar a los líderes desde otro ángulo, hicimos otra pregunta: “¿Cuál diría que es la causa más frecuente por la que los líderes cristianos del país donde vive actualmente no “terminen bien” como líderes cristocéntricos?”. Los encuestados podían escoger tres respuestas. Cinco de las diez posibilidades recibieron la inmensa mayoría de los votos. Los primeros cinco fueron:
La sexta causa en este ordenamiento fue “pecado sexual”, con 292 votos.
De nuevo, la dificultad para encontrar la mejor forma de hacer crecer a los líderes es evidente. Si el agotamiento es una de las mayores causas de fracaso en los líderes, ¿cuál es el antídoto? ¿Un mejor manejo del tiempo, mejores habilidades para delegar, una mejor teología del trabajo, una mejor comprensión de Dios, una mejor perspectiva de su propia cultura, un mejor concepto de sí mismo, una mayor comprensión del amor de Dios, o todos los temas anteriores? Una lista de las causas y las respuestas posibles se vuelve cada vez más larga, ¡y todas podrían ser críticas!
Para todo líder, hay una larga lista de temas críticos que deben considerarse pertinentes en este viaje hacia el liderazgo cristocéntrico. El conocimiento bíblico y la teología, la capacitación en liderazgo y administración, y la formación espiritual y el desarrollo del carácter son tres áreas que se superponen considerablemente dentro de las cuales la mayoría de estos temas podrían caer.
Determinar qué tema referente al desarrollo del liderazgo es más importante para un líder en cualquier situación dada es más un arte que una ciencia. Dependerá de la personalidad y dones de la persona, su experiencia y capacitación pasadas, y demandas de su contexto actual. Lo que es más fácil de discernir es que todos los líderes necesitan crecer en todas estas áreas a lo largo de sus vidas.
¿Cuáles son las mejores formas o métodos de desarrollo del liderazgo?
De acuerdo con los grupos de idiomas encuestados, uno de los pocos aspectos donde los resultados variaron en la encuesta de 1.000 líderes fue en respuesta a la pregunta: “¿A qué tipos o formas de oportunidades de desarrollo del liderazgo le gustaría tener acceso?”. Aparte de eso, los resultados de la encuesta apenas podían distinguirse entre un grupo de idiomas y otro.
Las opciones que se dieron en esta pregunta fueron mentoreo, clases, talleres, libros, realimentación del personal, charlas informales con pares, recursos de Internet, grupos de rendición de cuentas pequeños, observar a otros, ninguno en este momento, y otros.
En inglés, las principales respuestas fueron:
En español, las principales respuestas fueron:
En francés, las respuestas cambiaron aún más:
Quizás esto nos da un indicador de lo no está disponible en cada entorno. También puede decirnos más acerca de lo que las diferentes culturas valoran en el desarrollo del liderazgo o lo que creen que es crítico.
Tal vez lo más importante es quedarnos es este punto con que no debe darse a ningún tipo u oportunidad de desarrollo del liderazgo toda la atención en ningún entorno. Más bien, un criterioso conjunto de oportunidades es invalorable para que los líderes crezcan y sigan creciendo en las diferentes cualidades que los identifiquen como líderes a la manera de Cristo.
Educación formal o educación informal
Se ha malgastado demasiado tiempo en el pasado discutiendo si los seminarios y escuelas bíblicas son más importantes o mejores que el entrenamiento informal para desarrollar líderes. En realidad, esta discusión ha sido sobre la pregunta equivocada. La realidad es que todas las herramientas para el desarrollo del liderazgo son necesarias en todos los entornos posibles.
Algunas simplemente funcionan mejor en determinados contextos que otros, o logran diferentes resultados que otras.
Hay muchísima investigación realizada a nivel secular como así también alguna investigación en el mundo cristiano en cuanto a las metodologías que producen mayores resultados y más aprendizaje que permitan cambios de conducta. Este artículo es demasiado breve como para comentar estos temas extensamente.
Lo que queda relativamente claro desde una mirada demasiado simplista de este tema es que la enseñanza basada en exposiciones en aulas tradicionales puede ser muy útil para transmitir muchísimos temas. Además, el aprendizaje secuencial que otorga títulos resulta extremadamente útil para motivar al educando a completar el curso, para medir lo que sabe esa persona y para llevar registros y comunicar esta área de capacidad a otros. Los programas con títulos que giran principalmente alrededor de exposiciones son ciertamente útiles para lograr algunos de los resultados críticos relacionados con el campo del desarrollo del liderazgo entre algunos públicos.
Sin embargo, cuando se trata de crecer en áreas de desarrollo del carácter, del discipulado, de la cosmovisión y de modificar valores fundamentales, el aprendizaje experiencial tiene mucho para ofrecer. Pero no toda la educación adulta experiencial o interactiva es creada igual. Los factores que hacen que este tipo de aprendizaje sea más eficaz incluyen a un aprendiz motivado
ontrarle el sentido al ver los resultados
El líder/aprendiz que tiene la oportunidad de participar en este tipo de aprendizaje experiencial tiene, por lejos, la mayor probabilidad de cambiar realmente sus creencias y su conducta. El desarrollo del liderazgo excelente debe incluir la adquisición de información, pero debe ir más allá de esto para incluir este tipo de aprendizaje experiencial.
El entorno o ambiente de aprendizaje
El ambiente de aprendizaje es también un factor importante en el desarrollo del liderazgo. Un entorno residencial puede fomentar un aprendizaje más profundo o puede meramente aislar al líder de las personas que representa tanto tiempo que se vuelve irrelevante.
Puede haber formas apropiadas de aprendizaje interactivo en el aula del seminario tanto como debajo de un árbol. Se puede transferir conocimiento mediante excelentes exposiciones por Internet, o charlando durante una cena. El entorno puede favorecer o entorpecer el aprendizaje, pero a la larga es sólo un factor a considerar.
Lo más importante es comenzar con el final en mente. Determine qué contenidos son más importantes para lograr el resultado deseado con este público objetivo. Luego analice los métodos posibles y aquel o aquellos que serán más productivos para ayudar al líder a crecer hacia esta meta. Determine el mejor ambiente de aprendizaje disponible y aprovéchelo bien.
Concéntrese en su público objetivo y ofrezca los contenidos más pertinentes, usando los mejores métodos posibles para lograr el resultado deseado, en un entorno adecuado que aliente el aprendizaje. Cuando se combinan estos factores, el Espíritu Santo los usará para asegurarse de que los líderes cristianos crezcan en su semejanza a Cristo, si están dispuestos a hacerlo.
4. La mayordomía en el desarrollo del liderazgo
Nadie tiene recursos ilimitados. Por ejemplo, aun cuando alguien tuviera todos los recursos económicos del mundo, su tiempo es esencialmente limitado. Por lo tanto, si bien un criterioso conjunto de oportunidades para el crecimiento es ideal, ¿a cuál de estas oportunidades habría que dedicarle más tiempo, atención y recursos? ¿Cómo podemos ser buenos mayordomos de los recursos extremadamente limitados que tenemos disponibles? Nuevamente, las respuestas no son sencillas.
En nuestra encuesta preguntamos a los líderes “¿Cuál de las cinco respuestas se acerca más a la explicación de por qué faltan líderes cristocéntricos?” Su respuesta abrumadora fue:
1. Los denominados “Programas de capacitación para líderes” no preparan realmente a las personas para liderar en el mundo real. Las personas tienen credenciales, pero no pueden liderar. (316 entre 786 que respondieron esta pregunta)
Una respuesta que salió segunda, relativamente cerca, fue:
2. El líder actual no permite que se desarrollen los líderes nuevos. (212 entre 786 que respondieron esta pregunta)
Las respuestas que salieron tercera, cuarta y quinta, muy distantes, fueron:
3. Las situaciones de los líderes son tan complejas y exigentes que sencillamente no hay suficientes personas con múltiples talentos como para encararlas. (93)
4. Las personas que designan a un nuevo director prefieren a alguien que ya es director o presidente de tres o cuatro otros ministerios a alguien que podría darles su tiempo completo pero que es más joven y menos conocido. (92)
5. Las iglesias tienen pocos líderes buenos porque pagan tan poco en comparación con las ONG o empleos seculares. (74)
¡Una enorme cantidad de líderes actuales encuestados creen que estamos haciendo hoy un mal trabajo en cuanto al desarrollo del liderazgo a través de nuestros programas existentes! No piensan que la baja remuneración, la edad o la complejidad de la función sean los principales problemas, si bien los líderes que se rehúsan a alentar a los líderes más jóvenes son un factor contribuyente. Antes bien, nuestros actuales esfuerzos en el desarrollo del liderazgo necesitan cambiar y mejorar.
Este es un cargo serio que proviene de una amplia base de líderes cristianos. Debería ser para quienes trabajamos en el área del desarrollo del liderazgo un motivo de seria preocupación. Debemos mejorar en el futuro. Debemos detenernos y darnos cuenta de que ningún tipo u oportunidad de desarrollo del liderazgo individual debería recibir toda nuestra atención en ningún entorno. Más bien debemos trabajar para asegurarnos de que el más amplio rango posible de las oportunidades más necesarias para el desarrollo del liderazgo esté puesto a disposición de los líderes de cada entorno geográfico, para que puedan continuar creciendo como líderes a la imagen de Cristo.
Tener líderes como Cristo no es un lujo sino una necesidad. Proveer oportunidades de crecimiento para los líderes es absolutamente crítico para una iglesia sana, vibrante, que transforma y se multiplica. Debemos ser mayordomos más sabios de los recursos disponibles, porque en muchos lugares el futuro mismo de la iglesia está en juego.
A menos que encontremos, hagamos disponible, promocionemos y multipliquemos las mejores oportunidades de desarrollo del liderazgo en todo el mundo, los resultados serán trágicos. El apabullante peso del liderazgo deficiente frenará el avance del evangelio. Trabajemos juntos para asegurarnos de que cada líder tenga la oportunidad que necesita para continuar creciendo hacia un liderazgo a la manera de Cristo.
© The Lausanne Movement 2010
Español LGC_Translation
Acerca de las características multilingües | Sugerir edición a la traducción
Palabras clave: líderes
Jane Overstreet no ha contribuido ninguna otra entrada de Resources. Para ver otros contenidos que ha contribuido Jane Overstreet, haga click aquí.
Opiniones: 73224
Comentarios: 56
Recomendaciones: 12
Conversación Publicar comentario
Estados Unidos de Norteamérica
So often there is a lack in general leadership within our societies today. This overall lack of leadership creates an even harder avenue for the Christ centered leadership to arise. We can be the Christ centered leadership. This article is blunt in what they see the common flaws and successes of Christ centered leaders today, and for that I applaud. The task of leadership comes with great responsibility, and adding the Christ centering aspect, that we are commissioned by God does not make it easier. However, Christ centered leadership, can happen, does happen and needs to happen.
08.09.2011
Estados Unidos de Norteamérica
@ Elizabeth_B:
I agree with you Elizabeth, and I often pray that each time we hear of some leader falling from grace that it won’t put up a sheild between futher followers and futher leaders.
29.04.2012
Estados Unidos de Norteamérica
In our day and time godly leadership is needed more than ever. To Look at the church as a whole it seems that many people are falling away from their faith because of their experience with inept leaders. As a pastor for more than sixteen years, I have seen many churches testimony take a beating because of the failure of their leaders to live godly lives before the congregation and community. The result of these failures can be seen through the continued decrease in church attendance and participation along with a decline of trust and respect for spirtual leaders in the pulpit. Thank you for highlighting a topic for discussion that is so relevant for christian leaders today, that will challange us to stay in the word, preach and teach sound biblical truths and lastly to walk the walk before our congregants and community.
02.10.2011
Estados Unidos de Norteamérica
@ pastort:
How do we then, as pastors, who we both want to portray the gospel in the most positive light possible, by our word and deeds, help build or rebuild, for that matter, leaders to live Godly lives? If our entire purpose is to be light unto the world and be a city on a hill, is there a way that we can relight old cities to have a Christ centered focus?
We are each have the capability with God’s grace, to do great things for his glory, are there ways, through mentorship, discipleship or other ways that you have found that these great things can occur more often to prevent such a rapid decline in our churches today?
06.10.2011
Estados Unidos de Norteamérica
@ pastort:
I understand how a pastor or church leader can cause a person or in some cases many people to leave the church, it happened to me at a early age.
29.04.2012
Estados Unidos de Norteamérica
Thank you for this article. Christ-like leadership is much needed in our socities today. We say we love the Lord, but find ourselves following our own agendas and not the biblically sound scriptures that made leadership so effective in times past. As pastor of a congregation that is so loving and works hard for the church, I get somewhat disappointed when I look at the leadership that has come through the church and now find myself pastoring a people where the church building can fall at any moment. Just a few days ago, I stood in the old church and asked the lord what happened in this situation. My answer came in this way, "Others fix up and repair and beautify their own dwellings, and yet my house set in ruins". Somewhere leadership was not effective, and I believe that Christ-centered leadership is not what the Lord can do for me, but what is it that I can do to further kingdom growth. Thank you for this article that encourages me to be steadfast, unmoveble, listen and love God’s people and be the besst you can be. To God be the glory.
Reggie
10.07.2011
Estados Unidos de Norteamérica
Let me such say from the outset, how refreshing it was to see that this paper was based on responses from 1,037 participants representing seven continents in five languages, rather than merely based on first-hand observations and set of assumptions adhered to by the author. For this reason, I was extremely interested in what was shared.
By way of overview, I have bulleted the key points and added my comments under each one –
It seems that no matter which direction one looks, there is a leadership vacuum, whether that is in a ministry, not-for-profit or commercial context. Although culture and geography certainly will impact the nature and severity of a leadership problem, there is no single culture inoculated from ineffective leadership – West or East. The inability of current leaders to see beyond their own respective leadership terms prevents them from establishing a clear leadership succession plan. Other problems that contribute to this include – 1) Pride and the inability to give up power 2) Lack of skills to identify and develop existing and emerging leaders and 3) Lack of understanding regarding what leadership model or paradigm could be explored further for application to a given culture and set of challenges. Certainly, while these issues exist, it becomes more cumbersome to appoint the right leaders and see subsequent generations of leaders build on the work completed by their predecessors
It is interesting that #1-4 have more to do with the leader as a person. Some would argue that I have misplaced #4 (Spiritual Warfare), however, it is closely linked to the spiritual maturity and prayer life of the leader. A Christian leader cannot afford to ignore spiritual realities by depending more heavily on other personal qualities and gifts. Lack of infrastructure is also deeply impacted by #1-4. If others perceive there are pride, integrity, spiritual and corruption issues, then there is less likelihood for the leader to obtain the support and resources that others would otherwise be willing to make available.
It seems we all are sensitive to the failures of others, especially when they directly impact us. I found it fascinating that there was consensus about what constituted Christ-centered leadership, and wide acknowledgement that we nearly all fall short of that, albeit in different ways. Having gone through seminary, studied to be a psychologist and worked in senior executive leadership positions for a global ministry, I must say there has been very little attention given to training and teaching potential leaders in the areas of integrity, authenticity, character, servanthood and humility. It seems we know what they are, but lack the ability to teach them or impart them to others. Perhaps it comes back to the old adage that, “values are caught, not taught.” We simply need more leaders to model for the next generation what Christ-centered leadership looks like. There is no doubt that this is not an event, but a journey.
I liked the way the paper sought to differentiate between knowledge and character. I think this was insightful. Although knowledge is certainly valuable in understanding what leadership qualities people are looking for, and what is necessary for effective leadership, the mere impartation of knowledge does not automatically transform itself into character per se. Again, it is a journey of spiritual discovery and maturity, not all of a sudden acquired in one single event. Naturally, any existing or emerging leader will benefit from the wisdom and maturity of having a mentor walk alongside, exploring and evaluating teachable moments as they arrive, sometimes very ingloriously and depised!
Again, against this backdrop, the author highlights the complexity of how to best grow leaders. “Is it better time management, better delegation skills, a better theology about work, a better understanding of God, a better insight into one’s culture, a better self-concept, a better understanding of God’s love, or all of the above?”
Through the responses of the survey participants, the author has raised relevant concerns about the need for Christ-centered leaders, the nature of leadership, the difference between developing character and imparting knowledge, and in the latter part of the paper identified key learning environments that may help towards this end.
One thing is clear. There is a leadership vacuum. Who will stand up and model Christ-centered leadership to emerging leaders of subsequent generations? And organizationally, how much are willing to invest into this effort?
#dmingml
#capetown2010
Adjuntos descargables
21.10.2010
Estados Unidos de Norteamérica
There certainly is a critical need to develop servant leaders. Are their resources/curriculi available that present models of experience based teaching models? I am involved in a first year start up school of omissions where we are endeavoring to train future missionaries, missions mobilizers, and mission leaders.
16.10.2010
Estados Unidos de Norteamérica
There certainly is a critical need to develop servant leaders. Are their resources/curriculi available that present models of experience based teaching models? I am involved in a first year start up school of omissions where we are endeavoring to train future missionaries, missions mobilizers, and mission leaders.
16.10.2010
Estados Unidos de Norteamérica
Thank you to Jane, and the Lausanne Leadership Development Working Group for their contribution.
I respectfully must express my disappointment with the advance paper, however. Please allow me to explain.
While I do not disagree with the findings, nor do I disagree with the need to discuss the current specific deficiencies in leadership, I am concerned that we are not asking questions concerning, and probing into the topic of, what God might be doing in the current generation of young leaders to rectify this situation.
This present generation of young Christians, and emerging leaders of the church, are passionately driven to engage the world with the love of Christ (missional living) and to create restorative solutions to the greatest problems facing our world today (poverty, human trafficking, oppression of many forms).
Yes, we have a problem. But much of the problem may lie in an aging leadership within the church, and the pridefulness of this group (as your own studies reveal) as they ignore the cries of the youth of our world, denying our youth the opportunity to lead by the power of the Spirit at work within them.
Conversely, lest I be misunderstood as one-sided, the "entitled" attitude of this new generation is also in need of humility, and the manifold wisdom Christ and his church.
Together, as the whole Body of Christ, may we find, by the grace of God, a way forward on this most crucial topic of discussion.
16.10.2010
Estados Unidos de Norteamérica
Thanks for unpacking some extensive and sobering statistics with clarity and grace.
It seems that much of the present situation has been the fruit of business management principles wrapped up in Scripture and then passed off as “biblical leadership.”
Searching for “Christ-centered leadership” provides an important distinctive as its locus is the person and work of Jesus Christ. This not only encompasses the historical work of Christ in the redemption of the leader but (hopefully) His ongoing regeneration and renewal as that leader tends and feeds His sheep.
The need for community as a leader cannot be overstated. Not to be the first among equals but the least among servants.
16.10.2010
Taiwán (Republica de China)
Thank you Jane, you do a very good paper about sharing this problem.
I agree that there are more enough good people in our church but not
so many ’GOOD’ leaders in there.
Maybe to give more chance to the ’Young’ or high fliers is the best solution.
16.10.2010
Egipto
ِexcellent piece. I thought that in the third world and muslim countries we have different problems. But after reading your paper I realized.... Human beings are the same all over the world
14.10.2010
Estados Unidos de Norteamérica
Thank you Jane for taking the time to put this paper together. It shows us once again how much there is a need for intercessors on behalf of leadership! I know I need to be spending more time in prayer with all of this as well. People can be aware of what it means to be a "Christ-like leader," but seeing an actual change in people’s lives and making the right decisions/choices on a daily basis, is the difficult part.
As a younger leader, it has been a burden for me to see how many other younger leaders turn away from leadership, because of some of these statistics that you stated. OR they don’t end up wanting the responsibility that goes with the title of a "leader", once they really find out what it all entails. OR they see the burned out leaders, etc and don’t want to turn out like them, so they pull away from leadership all together. I’ve seen it happen time and time again.
I can still remember when I really began to evaluate my style of leadership and how I was handling situations. I was 21 yrs old and I had this girl say that she would never want to be me. We were good friends, but I was also her leader and when she went more in depth as to why she wouldn’t want to be me, I found out that it was because I was always busy, stressed and had so much responsibility and she didn’t want to have to deal with all of that.
It really got me thinking about what kind of leader I was portraying. Even if I was tired and had to much going on, that’s NOT the first thing they should see! It REALLY challenged me and that’s where I feel like I began trying to live more of a "Christ-centered leadership" life-style. Not that I had been neglecting my relationship with the Lord, or anything like that, but it challenged me to be aware of what others saw in me first, where my priorities were at, how much I was trying to do in my own strength, how I was leading out and what the most evident thing in my life was. If we’re supposed to be striving to be "Christ-like", then others SHOULD want to be like us. So, it was a HUGE turning point in my life and I continue to ask God to convict me, or show me how I can change and be the leader that He wants me to be.
I liked how you expressed this: "Christ-centered leadership is not a goal to achieve, but rather a lifetime journey to undertake."
I appreciate all you have shared and it helps to even know how to pray more specifically for leaders and the type of leaders that need to be raised up. It’s not easy, but it is a HUGE need. I know there’s hope for change, but I have to continue to pray that people will make the right choices and apply what they learn. Even those that have been set in their ways for so many years. When younger leaders can see an intentional change in the lives of the leaders above them, besides just talking about it, it makes a HUGE difference.
14.10.2010
Noruega
Interesting survey, but are there no positive and encouraging stories and examples to tell about? If I were young, this survey and your interpretation would make me lose hope from the very outset.
Another matter: On p.3 you say that one cannot be born a Christ-centered leader no matter how gifted one might be. Yes, but is it not conceivable that the Spirit sometimes takes a natural gift and puts it on fire and in that way transforms it into a spiritual gift? So why only paint the gloomy picture? Are not also our natural gifts gifts from the Lord?
14.10.2010
Italia
Thank you for sharing this research and for this refreshing paper! I question that still remained with me as I read it was regarding the target audience. Even though it is stated that the “target” was “Christ-centered leaders”, that it is still very broad… Maybe a more defined audience in terms of scope with help further the discussion. Blessings as you prepare for next week!
13.10.2010
Italia
Thank you for sharing this research and for the refreshing paper! A question that still remained with me as I read it was regarding the target audience. Even though it is stated that the “target” was “Christ-centered leaders”, that it is still very broad… Maybe a more defined audience in terms of scope will help further the discussion. Blessings as you prepare for next week!
13.10.2010
Malasia
We have uncountable leadership workshops and seminars that sharpen the skills but where are the Christ-like leaders, vulnerable and transparent, who are willing to walk with us and show us the essence of leadership?
10.10.2010
Indonesia
It’s has been so long when we entry leadership discourse our eyes look upon how worldly, secularism, and what so called ‘professionalism’ define about who leader is. We expect leaders who could compete with this world and even with other churches and christian organization and put this kind of leader in christendom. From leader, we demand more capacity, ability, capability than spirituality, humility, integrity dan simplicity. then we short of leaders.
How about Christ-Like Leader, with availability for sacrifice, suffering, may a looser, not famous, but faithful and humble ?
08.10.2010
Estados Unidos de Norteamérica
What a blessing to have those statistics and concerns mapped out like that. I agree that we have a leadership void. It’s odd that in the US where we practically worship leadership, we still don’t see much of biblical leadership touted (sacrifice, humility, integrity). More often it’s about leading people in such a way so that a corporate entity can make more money.
07.10.2010
Reino Unido
We have a leadership problem indeed, but then in the terms set out in this paper, so did the church in the first century and in every century since. The amazing thing is that God uses fallible leaders to accomplish his work. A Biblical and historical perspective can perhaps give us a little more hope.
Maybe it helps to distinguish spiritual and structural factors in leadership development. Learning skills and developing character each require a different methodology. Spiritual development is necessary in every context, but the specific skills may vary within different church and cultural contexts.
07.10.2010
Estados Unidos de Norteamérica
Thanks for the presentation of the survey and your comments, Jane. Very helpful.
06.10.2010
Nigeria
This subject is dear to my heart. There is a huge generational gap of deliberate and sacrificial mentoring by older Christian leaders, targeted at raising emerging Christian leaders. This has contributed greatly, in my opinion, to the crisis the Church is facing in this regard and has continued to increase the hunger for mentoring today among emerging Christian leaders.
What distinguishes a Christian leader is Christ-centered influence, emanating from his/her character or if you like internalized core values (walking your talk, living and leading like Jesus), which I agree are developed through life experience, mentors, classroom training, models, accountability, etc. As a YL, I have in the course of my Christian walk related with several older Christian leaders at various levels and fronts and have had very enriching and also not so good encounter.
It’s a mixed feeling in my view; the oldies are too busy to make out time to mentor the youngies, they lord it over them and are more inclined to using the people to accomplish the task than raising people to accomplish the task. The youngies, like orphans, struggle to develop themselves through every other available option (experience, bible school, etc), and to influence their successors.
The time has come for all hands to be on deck toward ensuring that every Christian has the opportunity he/she needs to grow and keep growing towards Christ-like/centered (selfless and sacrificial) leadership.
05.10.2010
Usted debe iniciar la sesión para publicar un comentario. Si no tiene una cuenta, regístrese ahora (¡es gratis y sencillo!)